lunes, 19 de enero de 2009

ENTREVISTA A: Farhad Lak



por Aitor Menta


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Farhad Lak










Ejerce con maestría el oficio de escritor dedicado al teatro.







Solamente le llaman Sr. Lak aquellos a los que debe dinero. Sus amigos le llaman Far. A veces se considera autor teatral. Sobre todo cuando está escribiendo una obra o cuando ésta es representada. La mayoría de las veces se considera escritor, ya que a fin de cuentas eso es lo que hace, incluso cuando escribe teatro. Y, en la secreta intimidad de esta entrevista, confiesa que a veces se considera alguna otra cosa, pero al reconsiderarlo cambia de opinión.

El enfermo incurable al que llamamos teatro sigue agonizando de buena salud (esto es de Carlo Giménez).
Creo que el teatro se encuentra en uno de sus mejores momentos, se va a representar una obra mía. No, hablando en serio. Actualmente hay más salas que nunca, más público que nunca. Dudo que la gente se pueda seguir quejando. Hay mucha variedad en cartel, hay todo tipo de precios y sobre todo hay clásicos y contemporáneos. Nos podemos encontrar autores, directores, actores y público que se están estrenando junto a otros mucho más experimentados. Hemos logrado que el cine no sea competencia. Ahora la gente piratea las películas y las ve en casa, por lo que cuando quiere salir va al teatro. Tal vez no sea políticamente correcto decir esto, pero las descargas de Internet ayudan a la industria del teatro.
La frase me sugiere a pasado. Hace cinco años estaría absolutamente de acuerdo, pero ahora mismo el teatro no agoniza sino que goza de buena salud. Y lejos de ser un "enfermo incurable" es una "sana promesa de futuro". Nos hemos pasado mucho tiempo en el lado oscuro y ahora no somos capaces de ver lo que ha cambiado todo, lo que ha avanzado el teatro y la posición que ocupa en la sociedad. Creo que la gente "de teatro" deberíamos cambiar el chip y dejar de lado el victimismo al que estamos acostumbrados a abrazar y disfrutar de la realidad del teatro actual.

Suponiendo que estuviésemos pasando realmente una crisis ¿en qué medida afectaría a un autor teatral?
¿Crisis económica o teatral? La crisis económica no afecta al autor teatral, él ya vive en la crisis. Y la crisis teatral tampoco afectaría al autor. Afortunadamente, ya está vacunado. Pero de todos modos ¿hay crisis?

¿Qué ha tenido que hacer un autor vivo para que sus obras se representen antes de su muerte?
Más de una vez me he planteado fingir mi propia muerte y seguir escribiendo. Así, los herederos de Farhad Lak podrían ir anunciando nuevos manuscritos (o tarjetas de memoria) con obras inéditas. Creo que el trabajo póstumo es el más productivo, por eso mismo estoy dejando mis mejores ideas para escribirlas después de muerto. Entre tanto, volviendo a la pregunta, deberíamos considerar este hecho como un mero accidente y no como un precedente para próximas representaciones.

(Ahondando. Igual la ponemos o no, dependiendo de la respuesta a ésta y a la anterior) Los autores teatrales españoles vivos ¿son representados? ¿O tienen que pasar por la cárcel, perder un brazo y pasar a mejor gloria?
Los autores vivos sí son representados, de eso no hay duda. Lo que no se puede hacer es culpar siempre a los directores por representar a los clásicos, sería como recriminar a los autores por escribir en vida. Cada uno es libre de hacer su trabajo como lo considere. Tal vez se podrían representar más obras de autores vivos, y también se podrían bajar los precios de la vivienda. Lo que está claro es que en nuestra sociedad actual, al ser más accesible la literatura y la escritura en sí, han surgido infinitos escritores (yo mismo, uno de esos millones que escriben). Es evidente que habrá más producción literaria y que muchos autores y muchas obras se quedarán fuera del escenario. No tengo datos exactos, pero tengo la convicción de que actualmente se representan más piezas de autores vivos que muertos (incluyo las salas alternativas, obviamente). El teatro no deja de ser un negocio para el empresario, y el cartel debe tener a autores conocidos con obras conocidas y actores conocidos. Incluso las salas subvencionadas deben buscar una mínima rentabilidad, y si no, al menos llenar la sala.
Pero reconozco que perder un brazo o pasar por la cárcel ayuda mucho. Personalmente optaría por el segundo supuesto, ya que sin un brazo sería más difícil (y lento) escribir, y que en la cárcel seguramente dispondría de mucho tiempo para la literatura.
Lo que más rabia me daría ahora es que después de estrujarme la cabeza para responder a esta pregunta, al final no la pongáis. Pero no pasa nada, se puede conservar y cuando muera se hace un especial: "todo lo que dijo y no se publicó".


La inspiración ¿viene y se va? ¿Vive en el piso de arriba? ¿Sólo viene a cenar de cuando en cuando?
La inspiración es un estado de ánimo. Uno puede provocarla o incluso fingirla. Recuerdo que tuve una novia que me abandonó de la manera más vil y a la que siempre estaré agradecido por toda la producción literaria que ello provocó. También hubo una que me quiso mucho pero no provocó más que desidia. Una desconocida me sonrió en la calle y con esa energía estuve escribiendo casi un año. Y otras veces he escrito por el mero hecho de escribir.
La inspiración efectivamente viene y se va, pero se la puede llamar para que baje del piso de arriba y se venga a cenar.

La Escalera de Jacob estrena una obra suya. El Sueño ¿Les deja hacer o va a todos los ensayos no vaya a ser que le cambien una coma?
El director es el primer intérprete de una obra, ¿quién soy yo para decirle cómo ha de interpretarla? Dejando de lado el ego del creador, no soy más que una herramienta al servicio de la obra, y mi cometido no deja de ser el de escribir. Una vez cumplido, me convierto en espectador, orgulloso e ilusionado, que se sienta en la butaca a disfrutar de la representación. Además, si una coma está mal puesta, agradezco la corrección y sobre todo que el director enriquece la obra con su interpretación, igual que lo hacen los actores y finalmente el último intérprete: el espectador. Mi trabajo está hecho, la representación me hace muy feliz.

Cualquier otra respuesta a la pregunta que le habría gustado que le hiciesen.
Me alegra que me hagáis esta pregunta. Pero de haber sabido que la ibais a hacer, me habría ceñido a responder claramente las anteriores preguntas, en lugar de irme por las ramas y acabar diciendo lo que me daba la gana. Por otro lado, respondiendo a esta última pregunta, diré que me hace especial ilusión esta representación por diferentes motivos. Una de ellas es que es la primera obra de teatro que escribí (creo) hará unos quince años. Se publicó hace once años y jamás había sido representada. Por lo que este estreno mundial es especialmente interesante. Si a eso le sumamos que el director leyó esta obra nada más publicarse (hace más de una década) y que pensó entonces que si alguna vez dirigiera una obra de teatro sería ésta… Y pasado el tiempo, efectivamente, éste es su debut como director. Me enorgullece mucho que eligiera esta pieza. Todo ello hace que aún no dé crédito. Me muero de ganas por ver la representación. Y otra curiosidad, que está directamente relacionada con esta última pregunta, es que me he enterado del estreno a través de vosotros. Desconozco la extensión prevista para la entrevista, pero si queréis quitar cosas, adelante. Concluyo con un agradecimiento por haber pensado en mí para esta entrevista (aunque juega a mi favor que a los autores muertos no les podéis entrevistar).

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